Bambú, trigo, avena y celulosa en polvo

Proveedor de fibras vegetales para la industria alimentaria

Fibras vegetales insolubles para industria alimentaria: bambú, trigo, avena y celulosa en polvo, todas sin gluten y disponibles en varias longitudes de fibra. La elección no se hace por materia prima sino por función: la longitud determina cuánta agua retiene la fibra, y de ahí dependen la textura, la merma en cocción y la estabilidad tras la congelación. Una fibra corta y una larga del mismo origen se comportan de forma distinta en la misma receta.

Especias puras, mezclas y materias primas para formulación en la industria alimentaria

Fibra de Bambú

fibra de bambu alimentaria
una hogaza de pan cortada al medio
quesos firba de bambu

Cinco longitudes, de 30 a 300. La más neutra en sabor y color de la gama, con muy buena dispersión, lo que la hace habitual en productos donde cualquier nota residual sería perceptible. Aplicaciones típicas en cárnicos cocidos, platos preparados y panificación.

  • Alta pureza: Más del 98% de fibra, lo que permite dosis más bajas para el mismo efecto funcional frente a fibras de menor concentración.
  • Rango de longitud: Tres referencias — 30 µm (baja retención, mezclas finas y productos secos), 90 µm (retención moderada, masas blandas y lácteos) y 300 µm (retención alta, cárnicos y congelados).
  • Sectores de aplicación: Panadería y bollería, pastas alimenticias, cárnicos y embutidos, lácteos y bebidas dietéticas, congelados y platos preparados, confitería, e instantáneos.
bebida energetica enriquecida con fibra vegetal

Tres longitudes: 30, 90 y 200. Perfil orientado a retención baja y media, con el argumento nutricional de la avena en etiqueta, que pesa en productos posicionados como saludables.

  • Alta pureza: Más del 98% de fibra, lo que permite dosis más bajas para el mismo efecto funcional frente a fibras de menor concentración.
  • Rango de longitud: Tres referencias — 30 µm (baja retención, mezclas finas y productos secos), 90 µm (retención moderada, masas blandas y lácteos) y 200 µm (retención alta, cárnicos y congelados).
  • Sectores de aplicación: Panadería y bollería, pastas alimenticias, cárnicos y embutidos, lácteos y bebidas dietéticas, congelados y platos preparados, confitería, e instantáneos.

Fibra de Avena

fibra de avena

Fibra de Trigo

una barra de pan enrriquecida con fibra de trigo
pasta enriquecida con fibra de trigo
diferentes tipos de longaniza

Siete longitudes, de 30 a 400 — el rango más amplio de la gama, incluida la única fibra de 400 micras. Contenido en fibra superior al 98 % y buena estabilidad térmica. Es la opción de referencia cuando se busca retención alta con un coste contenido.

  • Contenido de fibra: Superior al 98%, con inercia química que la hace compatible con una gama muy amplia de formulaciones sin alterar sabor.
  • Rango de longitud: Siete referencias, de 30 a 400 µm — el rango más amplio de la gama, incluida la única fibra de 400 µm disponible.
  • Sectores de aplicación: Panadería y cereales, industria cárnica y embutidos, pastas y fideos, lácteos y derivados, congelados y precocinados, confitería y dulces, e instantáneos y bebidas.

 

embutidos cocidos celulosa en polvo

Con 6 longitudes, de 30 a 300, la celulosa en polvo aporta un 99% de fibra dietética procedente de materia prima vegetal renovable. Químicamente inerte, sin sabor ni color, disponible en distintos grosores de grano según la aplicación — de ahí su versatilidad para cubrir funciones muy distintas dentro de una misma formulación.

  • Función múltiple: Texturizante, estabilizante de textura, humectante, antiaglomerante, portadora de otros aditivos y fuente de fibra dietética.
  • Propiedades técnicas: Inerte, sin sabor ni color, disponible en polvo o en fibra.
  • Formato: Distintos grosores de grano, en el envase y tamaño de unidad que tu producción necesite.

Celulosa en polvo

celulosa en polvo como fibra alimentaria

Preguntas frecuentes — Fibras Vegetales

¿Cómo se elige una fibra?

El número que acompaña a cada referencia —30, 75, 90, 150, 200, 300, 400— es la longitud de fibra en micras, y funciona como escala de retención de líquido. Las cortas (30 a 90) retienen poco y se usan cuando lo que buscas es aporte de fibra, cohesión o efecto antiaglomerante sin modificar la humedad del producto. Las medias (150 a 200) equilibran retención y textura. Las largas (300 y 400) dan retención alta y son las que atacan sinéresis, merma en cocción y pérdida de textura tras descongelación. Dentro de una misma longitud, las diferencias entre orígenes son de tacto y de declaración en etiqueta, no de función.

 

¿Qué significan los números de las fibras?

Indican la longitud media de la fibra en micras y funcionan como escala de retención de líquido: a mayor longitud, mayor capacidad de retención de agua. Una fibra de 30 apenas modifica la humedad del producto; una de 300 o 400 se emplea para reducir sinéresis, controlar merma en cocción y mantener la textura tras la descongelación.

¿La fibra de trigo contiene gluten?

No. La fibra de trigo se obtiene de la fracción estructural del cereal, no del endospermo, y toda la gama está declarada sin gluten. Es una duda frecuente porque el nombre de la materia prima induce a pensar lo contrario.

 

¿Qué diferencia hay entre fibra de bambú, de trigo, de avena y celulosa en polvo?

A igual longitud, la función tecnológica es muy parecida: las cuatro son fibras insolubles de alta pureza, neutras en sabor y estables al calor. Las diferencias reales están en el contenido de fibra, en el rango de longitudes disponible —el trigo llega a 400 micras, la avena solo hasta 200— y en cómo se declara cada una en el etiquetado, que suele ser el criterio que decide la elección.

 

¿Para qué se usan las fibras vegetales en la industria cárnica?

Para dar cohesión y aportar unión en hamburguesas, salchichas y rellenos; para estabilizar embutidos cocidos y controlar la sinéresis; y como sustituto parcial de grasa en formulaciones donde se busca reducir el contenido graso sin perder textura ni jugosidad. La longitud de fibra elegida (30 a 400 µm) determina cuánta agua retiene y, por tanto, qué tan marcado es ese efecto.

 

¿En qué otros sectores de la industria alimentaria se aplican las fibras vegetales?

Además de la industria cárnica, se aplican en panadería y pastelería (conservación de humedad y estructura), en la industria de pastas y productos sin gluten (aporte de textura), en el sector lácteo (estabilización de postres y quesos rallados) y en fabricantes de platos preparados y quinta gama (control de exudación tras el tratamiento térmico).

¿Trabajáis con formatos a medida además del catálogo estándar?

Sí. Además de las referencias y formatos en catálogo, desarrollamos mezclas y presentaciones ajustadas a lo que tu proceso necesite — desde el tamaño de grano hasta el tipo de envase.

 

¿Cómo solicito una muestra de fibras alimentarias?

A través del formulario de contacto. Nuestro equipo comercial te contactará para gestionar el envío sin coste alguno.

 

¿Cómo hago un pedido de fibras vegetales?

Contacta con nosotros a través del formulario — nuestro equipo comercial se pondrá en contacto contigo para concretar referencias, volúmenes y condiciones.

 

 

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